Hoy es un día triste, sí, muy triste para la parroquia culé. El sábado a las 20.00 h (hora española) empezaba "El Clásico", el esperado Barça-Madrid. Se esperaba un gran partido por parte de los de Guardiola, quienes siempre salen a darlo todo centrándose en gestar las jugadas desde la defensa hasta llegar a los delanteros, pasando por un mareante medio campo. Del Madrid también se esperaba lo mismo, un equipo con gran potencial, pero que solo lo demuestra lanzándose a la contra en los partidos jugados contra el Barça.
Pues bien, esa tarde, alguna cosa cambió. Guardiola hizo de las suyas y sacó una alineación muy.... rara: Un mediocampo extraño con jugadores poco habituales en grandes partidos y una delantera extraña también.
Por su parte, Mourinho sacó una alineación esperada, pero con una estrategia extraña, y es que plantó el autobús detrás, centrándose en la frontal i dejando las bandas un poco más aireadas, cosa que provocaba que Messi no tuviera las mútliples ocasiones de las que acostumbra a tener debido a que no encontraba espacios.
Hace una semana, disputando La Liga en casa del Levante, vi el mismo planteamiento, clavadito y que estuvo a punto de dar sus frutos, pero claro ni Koné ni Barkero ni Valdo (con todos mis respetos) no son Benzemà, Özil o Cristiano.
El partido disputado en Londres el miércoles pasado entre el Chelsea F.C y el F.C. Barcelona, se vio la misma estrategia usada por el Levante 4 días antes por parte del Chelsea. Fue gracias al gol de Didier Drogba y la muy mala puntería de los azulgrana los que dejaron entrever lo que podría ser probablemente el antídoto al juego creado por los hombres de Guardiola.
Mourinho no es tonto, lo tenia fácil, sabia que solidificando la defensa, tenia mucho a su favor y así es cómo acabó siendo. Renunció a la pelota durante todo el partido, esperando al momento justo en el que el Barcelona perdiese el esférico y se pudiera lanzar en un mortal contragolpe.
Guardiola no supo combatir esta estrategia y lo pagó con la derrota, pero no con una afición que se lo recriminó a pulmón abierto. Aquí es dónde la afición entro en juego, en el minuto 93, cantando a capella "Olelé, Olalá, ser del Barça és, el millor que hi ha". Chapó. Un 10.
Ha sido un gran palo para los culés, pero ellos juegan dentro y nosotros fuera. Suya es la gesta pero nuestra también. Ahora más que nunca debemos estar con ellos el martes y aplastar a los "blues" para así reivindicar en Múnich delante, probablemente, de el Madrid, quién es hoy en día, el actual campeón de la máxima competición europea. Visca el Barça i Visca Catalunya!!.
El madrid, como siempre, con su gran estilo de juego, 11 atrás y a esperar al contraataque. El Madrid no es que jugara bien, es que hizo lo que más bién sabe hacer, una lástima de "juego" para un equipo con tanta historia. Pero bueno, de todas formas el Barça este sábado salió muy espeso y con poca punteria, y cuando parecía que por fin arrancaba, una "gran" jugada de contrataque (como no) fulminó las esperanzas del Barça, y con ellas las de conseguir la Liga.
ResponderEliminarDentro de todo esto se me hizo raro no ver a Pepe matando a nadie, y hasta los propios jugadores del Barça le preguntaban que si estaba bien, si le sucedia algo, hasta le enseñaban un poco de pierna haber si reaccionaba pero no. Ya esta bién por una vez.
Después de todo esto, solo tengo que decir que se vayan con cuidado con el trofeo de Liga y que no se les caiga como con la Copa del Rey.